La respuesta corta
No hagas el presupuesto con el dinero que entra este mes. Págate el mismo sueldo cada mes desde una cuenta separada del negocio, aplica el 50/30/20 a ese sueldo y deja que los meses buenos llenen un colchón que cubra los flojos.
La regla 50/30/20 en un minuto
- 50 por ciento para necesidades: alquiler, facturas, compra, transporte y pagos mínimos de deudas.
- 30 por ciento para caprichos: comer fuera, suscripciones, compras y viajes.
- 20 por ciento para ahorrar o pagar deudas más rápido que el mínimo.
Funciona porque es sencilla. El problema para un freelance es el número de partida: ¿el 50 por ciento de qué mes?
Paso 1: Calcula tu media real
Suma tus ingresos netos de los últimos seis a doce meses, después de los costes del negocio, y divide entre el número de meses. Si tu trabajo es estacional, usa los doce meses completos. Si estás empezando, usa una estimación prudente y cámbiala por cifras reales cuando las tengas.
Paso 2: Págate un sueldo fijo
Abre una segunda cuenta para el negocio. Todos los pagos de clientes entran primero ahí. El mismo día de cada mes, pasa una cantidad fija a tu cuenta personal: ese es tu sueldo. Empieza un poco por debajo de tu media para que la cuenta del negocio pueda crecer.
Paso 3: Aplica el 50/30/20 al sueldo
Ahora la regla funciona tal cual, porque la cantidad es la misma cada mes.
- Ingreso neto medio: 3.000 al mes, así que te pagas 2.800.
- Necesidades: el 50 por ciento de 2.800 = 1.400.
- Caprichos: 30 por ciento = 840.
- Ahorro o pagos extra de deudas: 20 por ciento = 560.
Paso 4: Crea un colchón para los meses flojos
Lo que queda en la cuenta del negocio después de tu sueldo es el colchón. Apunta primero a tres meses de necesidades y luego a seis. En un mes fuerte el colchón crece; en uno flojo paga tu sueldo y tu presupuesto personal no cambia.
Separa los impuestos. Pasa una parte fija de cada pago de cliente a un fondo para impuestos en cuanto llegue, con el porcentaje que te corresponda, para que la factura de impuestos nunca te sorprenda.
Cuando los porcentajes no encajan
En ciudades caras, las necesidades suelen superar la mitad. No pasa nada si lo sabes. Recorta primero los caprichos, ahorra algo cada mes y usa el 50/30/20 como referencia, no como una regla que haya que cumplir al pie de la letra. El hábito útil es mirar tus números reales una vez al mes.
Errores comunes
- Gastar un mes bueno como si fuera a repetirse.
- Mezclar el dinero del negocio y el personal en una sola cuenta.
- Olvidarse de los impuestos hasta que llega la factura.
- Subirte el sueldo tras un buen mes en lugar de tras un buen año.
- Dejar de ahorrar en los meses flojos en lugar de usar el colchón.
Preguntas
¿Y si todavía no tengo colchón?
Empieza con un sueldo más bajo durante unos meses y deja que la diferencia forme el colchón. Tener aunque sea un mes de necesidades en la cuenta del negocio cambia cómo se vive un mes flojo.
¿Las deudas cuentan como necesidad o como ahorro?
Los pagos mínimos son necesidades. Todo lo que pagues por encima del mínimo cuenta dentro del 20 por ciento.
¿Cada cuánto debo cambiar mi sueldo?
Revísalo cada seis a doce meses, cuando tu media haya subido o bajado con claridad.
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